Gustavo Torres en un año deportivo para el olvido

El entrenador de fútbol americano, Gustavo Torres, ha sufrido por partida doble los estragos que ha arrojado el Covid-19 dentro del deporte que ama: el fútbol americano, primero con la cancelación de la temporada de la LFA, siendo el entrenador en jefe de los Artilleros de Puebla, y ahora al darse a conocer oficialmente que la temporada 2020 de la ONEFA no se jugaría, dejó a la deriva el proyecto que en Lobos BUAP ya estaba contemplado.

Esto es Puebla.com platicó con el entrenador regiomontano quien lamentó que el Coronavirus echara a perder la realización de todo lo planeado en los diferentes ámbitos de la vida, especialmente dentro del fútbol americano, donde el pasado 8 de marzo fue el último partido que dirigió en la temporada 2020 de la LFA con el triunfo de Artilleros 31-21 sobre Osos de Toluca en el estadio Universitario BUAP, siendo ese choque inclusive el último que se disputó en la campaña, pues días más tarde, anunciaron la cancelación.

La sensación de nueva cuenta la volvió a vivir el llamado “Coach Tamal” esta semana tras el comunicado emitido por la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano, que daba a conocer que la temporada no se efectuará por la pandemia.

“Fue lo mejor, no sé cuánto podría ganar ONEFA con sacar la temporada dada la situación y qué tanto se perdería, lo cual creo es mucho. La decisión tomada por el presidente Juan Manuel Bladé fue la correcta, platicamos varios coaches de la Liga sobre esta situación y coincidimos que es lo mejor”, dijo.

Sobre el tema de Lobos BUAP, aseguró que la no realización de este campeonato les afectará de forma importante.

“A nosotros nos pega más porque es un proyecto que apenas estamos arrancando y con esto regresaremos a cero, inclusive, no sé qué coaches de mi equipo regresen para la siguiente campaña, será volver a empezar y la única diferencia es que ya conoceremos a muchos de los muchachos que quizás al comienzo de esta temporada no hubiéramos conocido más a fondo, pero esto es un freno total. Es un reto que sale y debemos empezar de nuevo, pero no debemos achicarnos, teníamos un proyecto de 3 a 5 años para comenzar a dar altas satisfacciones, ahora debemos comenzar nuevamente”.

Finalmente, lamentó que en el plano personal se haya visto afectado por partida doble en este año 2020.

“Con estas dos cancelaciones, sí nos pega y damos pequeños tumbos, a todo se acostumbra uno menos a no comer, lo de LFA y ONEFA fueron decisiones correctas y en Lobos está la encomienda primero de cuidarnos todos los que estamos en este barco y cuando sea el momento a comenzar de nuevo y cuando regresemos sea un poco más fácil”, concluyó.

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